Valor de cosa juzgada

Casos en los que no se aplica la cosa juzgada

La doctrina de la cosa juzgada es un método para evitar la injusticia para las partes de un caso supuestamente terminado, pero quizá también o sobre todo una forma de evitar el derroche innecesario de recursos judiciales. La cosa juzgada no se limita a impedir que las sentencias futuras contradigan a las anteriores, sino que también evita que los litigantes multipliquen las sentencias y la confusión.

Una vez que se ha dictado una sentencia firme en un pleito, los jueces posteriores que se enfrenten a una demanda idéntica o sustancialmente igual a la anterior aplicarán la doctrina de la cosa juzgada para preservar el efecto de la primera sentencia.

El demandado en un juicio puede utilizar la cosa juzgada como defensa. La regla general es que un demandante que ejerció una acción contra un demandado y obtuvo una sentencia definitiva válida no puede iniciar otra acción contra el mismo demandado cuando:

La Séptima Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos establece que ningún hecho que haya sido juzgado por un jurado podrá ser reexaminado de otra manera en cualquier tribunal de los Estados Unidos o de cualquier estado que no sea de acuerdo con las reglas de la ley.

Res judicata y estoppel

Asimismo, el 13 de abril de 2010, el Tribunal Supremo Federal Suizo (Decisión 4A_490/2009) explicó la obligación de un tribunal arbitral con respecto a la cosa juzgada y destacó que un tribunal arbitral con sede en Suiza viola el orden público procesal si dicta un laudo sin tener en cuenta el efecto de cosa juzgada de un laudo o sentencia anterior entre las mismas partes.

Cuatro años más tarde, el Tribunal Federal Suizo sostuvo, en una decisión de 27 de mayo de 2014 (4A_508/2013), que un laudo emitido por un tribunal arbitral internacional con sede en Suiza que ignora el efecto preclusivo de una sentencia judicial o un laudo arbitral anterior viola el principio de cosa juzgada, e infringe el orden público procesal en el sentido del artículo 190(2)(e) de la LPI suiza. El Tribunal Federal también declaró que si en tal caso el tribunal arbitral debe declarar inadmisible la solicitud.

Otra condición de la cosa juzgada es “ser susceptible de ejecución”. Tal y como describen correctamente los expertos, la lógica que subyace es que si el laudo no cumple las condiciones para la ejecución, no habría ningún riesgo de que hubiera dos decisiones conflictivas ejecutables. En otras palabras, una sentencia extranjera nunca puede tener efectos en la legislación de un país que no estén igualmente disponibles para una sentencia nacional. Por lo tanto, los tribunales arbitrales deben analizar cuidadosamente si la sentencia de un tribunal estatal extranjero o el laudo arbitral extranjero cumplen las condiciones de reconocimiento según la ley del lugar de arbitraje.4)Voser N. (Socio) y Raneda J., ‘Recent Developments on the Doctrine of Res Judicata in International Arbitration from a Swiss Perspective: A Call for a Harmonized Solution’ (2015) 33 ASA Bulletin, Issue 4, pp. 742-779.

Res judicata cpc

[Norma según la cual una sentencia definitiva sobre el fondo dictada por un tribunal competente es concluyente entre las partes de un litigio en lo que respecta a todas las cuestiones que se hayan litigado o que se hayan podido litigar en dicho litigio.

Una vez que un tribunal toma una decisión definitiva, dicta una sentencia final en el caso. En la sentencia se recogen los datos pertinentes del caso, como los nombres de las partes, el hecho de que se haya emitido un veredicto del jurado y la disposición adoptada. La sentencia se presenta ante el administrador judicial de esa jurisdicción.

La parte que hace valer la cosa juzgada, tras haber presentado una sentencia definitiva sobre el fondo, debe demostrar entonces que la decisión en el primer pleito fue concluyente en cuanto a los asuntos del segundo. Por ejemplo, supongamos que la demandante en el primer pleito afirma haber sufrido lesiones en un accidente de tráfico. Demandó al conductor del otro coche bajo la teoría de la NEGLIGENCIA. Un jurado emite un veredicto que declara que el demandado no fue negligente. La conductora lesionada presenta entonces una segunda demanda alegando hechos adicionales que le ayudarían a demostrar que el otro conductor fue negligente. Un tribunal desestimaría la segunda demanda en virtud de la res judicata porque la segunda demanda se basa en la misma CAUSA DE ACCIÓN (negligencia) y la misma reclamación por lesiones.

Impedimento colateral frente a la cosa juzgada

En este artículo la autora investiga los errores que pueden hacer nula la sentencia y, por tanto, producir la revocación de la cosa juzgada.Ella – partiendo de la definición de la cosa juzgada como el fin irrevocable de un proceso judicial correctamente construido – trata de averiguar lo que, en los siglos XVI y XVII, le da contenido para comprender mejor la disciplina del error judicial de la época. Verá, pues, las diferencias entre la sentencia definitiva y la cosa juzgada; la relación entre la apelación y la cosa juzgada; los elementos que constituyen la autoridad de la cosa juzgada; la presunción iuris et de iure: res iudicata pro veritate habetur que le da fundamento; y los errores judiciales cometidos en una sentencia penal que son tomados en consideración por los juristas italianos y alemanes del ius commune.

1Es el año 1561, la República de Génova concluye judicialmente una dramática serie de acontecimientos ocurridos unos catorce años antes. Filippo Casoni3, un siglo más tarde, describe el año 1547 como afligido por atrocissimi accidenti: reinaban los complots de los ciudadanos, las conspiraciones de los príncipes, las deslealtades de los súbditos, los cambios en la ley, los conflictos de los consejos y las molestias y rivalidades privadas; el miedo y el peligro reinaban y las libertades estaban en juego. Un acontecimiento marca especialmente ese año: el complot de los Fieschi4.