Tipos de personas juridicas en españa

Comprar una empresa en españa

Cuando te das cuenta de que hay más de 10 tipos de empresas en España, elegir la entidad ideal para ti no es una tarea fácil. Sin embargo, en este artículo se lo ponemos fácil. Navegaremos por los diferentes tipos de estructuras empresariales dentro del territorio español. Para cada una de ellas, veremos la información más relevante que realmente necesitas a la hora de elegir una: inversión mínima de capital, número de accionistas, ventajas e inconvenientes, impuestos, y mucho más.

Vamos a sumergirnos en los diferentes tipos de estructuras empresariales o sociedades en España. Analizaremos cada una de ellas desde los principales elementos clave que te ayudarán a tomar la decisión de cuál es el mejor tipo para ti.

El empresario individual o «autónomo» es una empresa equivalente al trabajador, que desarrolla la actividad bajo su propio nombre. Este trabajador-propietario tiene el control total de la empresa, dirigiéndola y gestionándola.

En general, si vas a ofrecer servicios como profesional independiente o autónomo; ya sea que ofrezcas servicios de marketing digital, servicios como pintor, o cualquier otro similar, esta forma empresarial es la más recomendable.

Empresa que cotiza en bolsa

El capital debe estar íntegramente suscrito y desembolsado al menos en una cuarta parte del valor nominal de cada acción. Cada acción da a su titular derecho de voto, derecho de suscripción prioritaria, participación en la distribución de los beneficios de la empresa. Las acciones deben estar registradas a nombre del titular mientras no estén totalmente pagadas. Las acciones pueden cotizar en la Bolsa española bajo una serie de condiciones.

La sociedad debe tener un Consejo de Administración y una Junta General de Accionistas. La escritura de constitución debe identificar a las personas a las que se encomienda inicialmente la gestión y representación de la sociedad. Cualquier modificación de los estatutos debe ser aprobada por una Junta General de Accionistas.

El capital mínimo exigido es de 3.005,06 euros, que debe estar totalmente suscrito y desembolsado en el momento de la constitución de la sociedad. Las aportaciones pueden consistir en derechos de crédito, bienes inmuebles, etc. El trabajo no es válido como aportación de capital.

Sociedad anónima española

Un empresario individual (autónomo) sólo requiere un accionista. Este accionista responde plenamente con su patrimonio personal de todas las obligaciones relacionadas con la empresa. El proceso de constitución de la empresa es muy sencillo y dura aproximadamente un día. No se requiere un capital mínimo.

Una empresa constituida como sociedad civil.  Para constituir una sociedad civil se necesitan al menos dos socios. Cada socio tiene responsabilidad ilimitada con su patrimonio privado por las deudas de la empresa. La sociedad se constituye únicamente mediante la celebración de un contrato de sociedad. No se requiere un capital mínimo ni una inscripción en el registro. La sociedad colectiva es, por tanto, rápida y económica de constituir.

La sociedad más frecuentemente creada en España es la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. L.). Para ello se necesita al menos un accionista. Si sólo hay un accionista, la denominación social debe identificar a la empresa como sociedad unipersonal. La responsabilidad de los accionistas se limita a sus aportaciones. El capital requerido es de al menos 3.000,00 euros y debe estar totalmente desembolsado en el momento de la constitución. La constitución de una sociedad de responsabilidad limitada requiere la certificación notarial obligatoria y la inscripción en el Registro Mercantil español.

Empresa unipersonal en españa

Para convertirse en Empresario Individual, necesitará: 1) darse de alta para pagar el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), aunque como pequeña empresa en España probablemente no tendrá que pagar ninguno, 2) presentar una declaración de apertura de su negocio (Declaración Censal de Inicio de Actividad) y 3) darse de alta en la Seguridad Social.

La Comunidad de Bienes es casi idéntica a la empresa unipersonal, con la salvedad de que la empresa está compuesta por más de un individuo y estos miembros comparten la propiedad de un bien o derecho común. Los miembros o propietarios de la Comunidad de Bienes son responsables personalmente de las deudas, pero no hay una inversión financiera mínima y los impuestos se declaran en el formulario del IRPF de cada individuo.

Para crear una Comunidad de Bienes en España, deberá 1) crear un contrato de constitución, 2) solicitar un CIF (Código de Identificación Fiscal), 3) darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y 3) darse de alta en la Seguridad Social.

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