Que es la retribución

Qué es la retribución en criminología

La retribución es un concepto que puede tener muchos significados. En su forma más simple, es una pena impuesta por un delito que está diseñada para proporcionar algún tipo de compensación a la víctima, al tiempo que se penaliza al delincuente. También puede enviar una advertencia a las personas que se plantean cometer delitos similares, actuando como elemento disuasorio de futuras actividades delictivas al alertar a los miembros de la sociedad de que si cometen delitos, pueden enfrentarse a un castigo.
El concepto de responder a los delitos con retribución es antiguo, y muchas de las primeras sociedades humanas dejaron constancia de los tipos de actividades que clasificaban como delitos y cómo se castigaban. Un aspecto del castigo que era común históricamente era que las autoridades creían que tenía que ser equivalente al delito de alguna manera. El dicho «ojo por ojo», recogido en la Biblia, refleja esta creencia generalizada. Con el paso del tiempo, la actitud hacia la justicia cambió hacia la búsqueda de penas que no fueran necesariamente tan brutales como el delito en cuestión, pero que sí tuvieran consecuencias reales para los actos delictivos.

Retribución en especie

Con su prefijo re-, que significa «de vuelta», retribución significa literalmente «venganza». Y, de hecho, solemos utilizarlo cuando hablamos de venganza personal, ya sea retribución por un insulto en un pasillo del instituto o retribución por un ataque de la guerrilla a un edificio gubernamental. Pero la retribución no siempre es tan personal: Dios toma el «castigo divino» sobre los humanos varias veces en el Antiguo Testamento, especialmente en el gran diluvio que aniquila a casi toda la raza humana. Y la retribución por los actos delictivos, normalmente en forma de pena de prisión, la toma el Estado, no las víctimas.
El Congreso tiene que averiguar hasta qué punto es cierto, no por las demandas partidistas de retribución contra el general, sino porque incluso la apariencia de atenuar el control civil de los militares es perjudicial para la democracia.

Ejemplo de retribución

Victor Tadros (2013: 261) plantea una preocupación importante acerca de esta respuesta a la objeción de Hart, a saber, que si una persona ya estaba sufriendo, entonces la situación podría mejorar si la persona se involucrara en el mal, haciendo así el sufrimiento valioso. Una forma de evitar esta implicación no deseada es decir que el valor negativo del mal superaría cualquier aumento de valor en el sufrimiento, y que el mal sigue estando deontológicamente prohibido, incluso si de alguna manera mejorara el panorama de valores (véase Alexander y Ferzan 2018: 187-188). Pero esta respuesta deja intacta la idea de que, no obstante, se produce algo valioso si una persona que sufre comete un delito: su sufrimiento al menos ahora encaja (véase Tadros 2015: 401-403). En la medida en que los retributivistas consideren que esto es una implicación no deseada, tienen razones para decir que el sufrimiento es valioso sólo si se impone por un mal hecho. Esta conexión es la preocupación de la siguiente sección.

Retribución en una frase

La justicia retributiva es una teoría del castigo según la cual, cuando un delincuente infringe la ley, la justicia exige que sufra a cambio, y que la respuesta a un delito sea proporcional a la ofensa. A diferencia de la venganza, la retribución -y, por tanto, la justicia retributiva- no es personal, se dirige únicamente a las infracciones, tiene límites inherentes, no implica ningún placer por el sufrimiento de los demás (es decir, schadenfreude, sadismo) y emplea normas de procedimiento[1][2] La justicia retributiva contrasta con otros fines del castigo, como la disuasión (prevención de futuros delitos) y la rehabilitación del delincuente.
El concepto se encuentra en la mayoría de las culturas del mundo y en muchos textos antiguos. Entre los textos clásicos que defienden el punto de vista retributivo se encuentran el De Legibus de Cicerón (siglo I a.C.), la Ciencia del Derecho de Kant (1790),[3] y la Filosofía del Derecho de Hegel (1821)[4] La presencia de la justicia retributiva en la antigua cultura judía queda patente por su mención en la ley de Moisés,[5][6] que hace referencia a los castigos de «vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie» en referencia al Código de Hammurabi. Los documentos afirman valores similares en otras culturas. Sin embargo, el juicio sobre si un castigo es adecuadamente severo puede variar mucho entre culturas e individuos.

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