Descanso en jornada laboral de 8 horas

¿es productiva la jornada laboral de 8 horas?

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La jornada laboral de ocho horas tiene su origen en la España del siglo XVI,[1] pero el movimiento moderno se remonta a la Revolución Industrial en Gran Bretaña, donde la producción industrial en grandes fábricas transformó la vida laboral. En aquella época, la jornada laboral podía oscilar entre las 10 y las 16 horas, la semana laboral solía ser de seis días a la semana y el uso del trabajo infantil era habitual[2][3] El primer país que introdujo la jornada laboral de 8 horas por ley para los trabajadores de las fábricas y fortificaciones fue España en 1593[1] En la Edad Contemporánea, fue establecida para todas las profesiones por la Unión Soviética en 1917[4].
Todos los obreros trabajarán ocho horas diarias, cuatro por la mañana, y cuatro por la tarde en las fortificaciones y fábricas, las cuales [Las horas] se harán, distribuidas en las horas más convenientes para librarse del rigor del sol, [y] más o menos lo que parezca [correcto a] los ingenieros, para que no falte un punto del posible [trabajo], se atienda también a asegurar su salud y conservación.

8 horas de trabajo 8 horas de descanso 8 horas de ocio

La jornada laboral de ocho horas se creó durante la revolución industrial como un esfuerzo para reducir el número de horas de trabajo manual que los trabajadores se veían obligados a soportar en la fábrica. Este avance supuso un enfoque más humano del trabajo hace 200 años, pero tiene poca relevancia para nosotros hoy en día.
Un estudio realizado recientemente por el Grupo Draugiem utilizó una aplicación informática para seguir los hábitos de trabajo de los empleados. En concreto, la aplicación medía el tiempo que las personas dedicaban a diversas tareas y lo comparaba con sus niveles de productividad.
En el proceso de medición de la actividad de las personas, se encontraron con un hallazgo fascinante: la duración de la jornada laboral no importaba mucho; lo que importaba era la forma en que las personas estructuraban su día. En concreto, las personas que eran religiosas a la hora de hacer pausas cortas eran mucho más productivas que las que trabajaban más horas.
La proporción ideal entre trabajo y pausa era de 52 minutos de trabajo, seguidos de 17 minutos de descanso. Las personas que mantenían este horario tenían un nivel de concentración único en su trabajo. Durante aproximadamente una hora cada vez, se dedicaban al 100% a la tarea que tenían que realizar. No comprobaban

Productividad de los empleados frente a las horas trabajadas

La jornada laboral de ocho horas se remonta al socialismo del siglo XIX. Cuando no existía un límite máximo de horas que las organizaciones podían exigir a los trabajadores de las fábricas, los sindicatos estadounidenses lucharon con ahínco para instaurar una semana laboral de 40 horas. Pero muchas cosas han cambiado desde entonces. Internet ha cambiado fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y jugamos, y la naturaleza del propio trabajo ha pasado en gran medida de las tareas algorítmicas a las heurísticas que requieren pensamiento crítico, resolución de problemas, creatividad y tramos de tiempo ininterrumpidos para entrar en un estado de flujo. ¿Cómo puede fomentar una jornada laboral más corta y productiva para su propio equipo? Haz que los empleados puedan no estar en un estado de hiperresponsividad. Anime a los empleados a desactivar las notificaciones y a revisar los correos electrónicos por lotes. Bloquee el tiempo en los calendarios para permitir varias horas de trabajo ininterrumpido cada día. Reduzca el tiempo de reunión por defecto de 60 a 30 minutos. Al cultivar un lugar de trabajo que favorezca la fluidez e introducir una jornada laboral más corta, estará preparando el terreno no sólo para una mayor productividad y mejores resultados, sino para que los empleados estén más motivados y menos estresados, para que mejoren las tasas de adquisición y retención de empleados y para que tengan más tiempo para todas esas cosas divertidas que ocurren fuera de las paredes de la oficina, también conocidas como vida.

Horario de trabajo de 8 horas diarias

«Los estudios indican que cinco horas es lo máximo que la mayoría de nosotros puede concentrarse en algo», dijo el consultor de productividad Alex Pang a la revista. «La jornada laboral de 8 horas es un vestigio de la era industrial, y surgió en parte porque se convirtió en un eslogan de derechos laborales: «Ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio, ocho horas de descanso». Para millones de personas, la era de la información tiene otros requisitos. Al parecer, los resultados han sido dispares. Para algunas, la productividad aumentó; para otras, no. Un director general pensó que la «cultura de equipo» y las relaciones en la oficina se vieron afectadas. En el caso de las empresas que se han adelantado a la curva de la reducción de las horas, la pandemia ha puesto patas arriba el experimento. Trabajar desde casa ha proporcionado a los empleados «la flexibilidad necesaria para adaptar su vida personal a sus compromisos laborales», señala Wired, «pero también significa que el elemento clave que hace que las jornadas de cinco horas sean un éxito -un período sólido de concentración ininterrumpida- es más difícil de conseguir».

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