Derecho a la libertad

Quinta enmienda de la unidad…

Sin embargo, los derechos y libertades de la Carta no son absolutos. Pueden limitarse para proteger otros derechos o valores nacionales importantes. Por ejemplo, la libertad de expresión puede verse limitada por leyes contra la propaganda del odio o la pornografía infantil. El artículo 1 de la Carta dice que los derechos de la Carta pueden limitarse por ley siempre que se demuestre que esos límites son razonables en una sociedad libre y democrática.
La Carta entró en vigor el 17 de abril de 1982. Una sección de la Carta, la sección 15, entró en vigor tres años después del resto de la Carta, el 17 de abril de 1985, para dar tiempo a los gobiernos a adaptar sus leyes a los derechos de igualdad garantizados en la sección 15.
El artículo 16.1 se añadió a la Carta en 1993. Deja claro que las comunidades anglófonas y francófonas de Nuevo Brunswick tienen los mismos derechos, y que el Gobierno de Nuevo Brunswick tiene la obligación de proteger y promover esos derechos.
Durante décadas, la Carta ha sido fuente de cambio, progreso y afirmación de los valores de nuestra sociedad. Los tribunales canadienses han dictado cientos de decisiones en las que aplican la Carta para adecuar las leyes canadienses a los principios y valores de la sociedad canadiense. Por ejemplo:

Cuarta enmienda a la unidad…

Considerando que el desconocimiento y el desprecio de los derechos humanos han dado lugar a actos de barbarie que han ultrajado la conciencia de la humanidad, y que el advenimiento de un mundo en el que los seres humanos disfruten de la libertad de expresión y de creencias y estén libres del temor y la miseria ha sido proclamado como la aspiración más elevada del pueblo,
Todos son iguales ante la ley y tienen derecho, sin discriminación alguna, a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja la presente Declaración y contra toda incitación a tal discriminación.
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra y a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.
Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Comentarios

Basándose en los logros de la DUDH, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales entraron en vigor en 1976. Los dos Pactos han desarrollado la mayoría de los derechos ya consagrados en la DUDH, haciéndolos efectivamente vinculantes para los Estados que los han ratificado. Establecen derechos cotidianos como el derecho a la vida, la igualdad ante la ley, la libertad de expresión, el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación. Junto con la DUDH, los Pactos constituyen la Carta Internacional de Derechos Humanos.

Wikipedia

Convenio Europeo de Derechos Humanos – Artículo 10 – Libertad de expresión1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y de recibir y difundir informaciones e ideas sin que pueda haber injerencia de la autoridad pública y sin consideración de fronteras. El presente artículo no impide que los Estados exijan la concesión de licencias a las empresas de radiodifusión, de televisión o de cine2. El ejercicio de estas libertades, que entraña deberes y responsabilidades, puede estar sujeto a las formalidades, condiciones, restricciones o sanciones previstas por la ley que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la seguridad nacional, de la integridad territorial o de la seguridad pública, para prevenir desórdenes o delitos, para proteger la salud o la moral, para proteger la reputación o los derechos ajenos, para impedir la divulgación de informaciones confidenciales o para mantener la autoridad y la imparcialidad del poder judicial.
En el contexto de una democracia efectiva y del respeto de los derechos humanos mencionados en el Preámbulo del Convenio Europeo de Derechos Humanos, la libertad de expresión no sólo es importante por derecho propio, sino que también desempeña un papel fundamental en la protección de otros derechos contemplados en el Convenio. Sin una amplia garantía del derecho a la libertad de expresión protegida por tribunales independientes e imparciales, no hay país libre, no hay democracia. Esta proposición general es innegable.

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