Artículo 128 de la constitución española

constitución española de 1978

Algunas de ellas, por supuesto, ya han sido afrontadas por el legislador en diferentes textos, más lejanos o recientes. De hecho, las normas que han cambiado o que complementan en algunos aspectos la competencia de la jurisdicción son ya tan numerosas y dispersas que justificarían una refundición en sí misma.
Desde este último punto de vista, la reforma compacta las medidas que garantizan la plenitud material de la tutela judicial en el orden administrativo-administrativo y el criterio favorable al ejercicio de las acciones y El Tribunal de Justicia ha estado a favor del Tribunal de Justicia y del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. La preocupación por lograr un equilibrio entre las garantías, tanto de los derechos e intereses públicos y privados en juego, como del derecho y la calidad de las decisiones judiciales, con la celeridad de los procesos y la eficacia del tribunal es uno de los ejes de la reforma. Pues es evidente que una justicia tardía o meramente cautelar no satisface el derecho que el artículo 24.1 de la Constitución reconoce.

constitución española de 1978 resumen

Para algunos historiadores, la ciudadanía en la Constitución de Cádiz es tan revolucionaria como la propia Constitución. Para otros, la constitución se modela a partir de una concepción corporativa basada en el Antiguo Régimen y encuentra sus antecedentes en las figuras del sujeto natural y del vecino. Es necesario reconocer el hecho de que, entre las constituciones, existen diferencias irreductibles derivadas de su pertenencia a distintas culturas políticas. Teniendo esto en cuenta, en el presente artículo se examinarán las concepciones de ciudadanía expuestas por los diputados peninsulares y americanos en las Cortes de Cádiz, ya que enlazan con dos cuestiones más amplias que son, por un lado, la creación de la ciudadanía moderna, y por otro, la participación americana en su formulación.
Al tratar de mostrar estas cuestiones en la perspectiva adoptada, se añade otro problema igualmente significativo: la cuestión de las operaciones historiográficas y su incidencia en la construcción histórica de este proceso, el reconocimiento de unos actores más que de otros, las rupturas y continuidades en la acuñación de conceptos fundamentales, etcétera. Para observar estos puntos de contraste estudiaremos los problemas historiográficos relacionados con la aproximación a la naturaleza y la ciudadanía españolas entre los siglos XVII y XIX, revisando aquellos conceptos y puntos de vista sobre el proceso político en ese periodo. Esta valoración nos permitirá relacionarlos con nuestra aproximación a la representación del sujeto y del ciudadano en la problemática del Antiguo Régimen, y su proyección en los debates gaditanos.

referéndum sobre la constitución española

La historia constitucional de España se remonta a la Constitución de 1812. Tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, unas elecciones generales en 1977 convocaron a las Cortes Constituyentes (el Parlamento español, en su calidad de asamblea constituyente) con el fin de redactar y aprobar la Constitución.
Entre los miembros elegidos de las Cortes se seleccionó un grupo de siete miembros para trabajar en un proyecto de Constitución que se presentaría al organismo. Estos fueron conocidos, según los medios de comunicación, como los «padres de la Constitución». Estas siete personas fueron elegidas para representar el amplio (y a menudo, profundamente dividido) espectro político dentro del Parlamento español, mientras que el papel principal se le dio al entonces partido gobernante y ahora extinto Unión de Centro Democrático (UCD).
El escritor (y senador por designación real) Camilo José Cela pulió posteriormente la redacción del proyecto de Constitución. Sin embargo, dado que gran parte del consenso dependía de mantener la ambigüedad de la redacción, se aprobaron pocas de las reformulaciones propuestas por Cela. Una de las aceptadas fue la sustitución del arcaico gualda («color de soldadura») por el simple amarillo en la descripción de la bandera de España[cita requerida].

modificaciones de la constitución española

La Constitución se creó en la llamada transición, es decir, en la época del paso pacífico de la dictadura franquista a un Estado europeo de modelo occidental. Siguió a las leyes constitucionales españolas vigentes hasta entonces, conocidas como Constitución franquista, y constituyó un conjunto de leyes de carácter constitucional. El antecedente de las leyes constitucionales fue la Constitución de la República Española de 9 de diciembre de 1931.
La Constitución del Reino de España fue aprobada el 31 de octubre de 1978 por el Congreso de los Diputados y el Senado y ratificada por el pueblo español en referéndum el 6 de diciembre de 1978. La redacción de la nueva constitución democrática había sido encomendada previamente a siete políticos como padres de la constitución, cuatro de ellos procedentes del antiguo bando franquista (entre ellos un antiguo ministro de la dictadura de Franco, Manuel Fraga Iribarne).
El Rey Juan Carlos I firmó la Constitución el 27 de diciembre de 1978. La Constitución sólo ha sido modificada en dos ocasiones desde su entrada en vigor. Por ley del 27 de agosto de 1992 -en relación con la ratificación del Tratado de la UE- se sustituyó una palabra en el apartado 2 del artículo 13 de la Constitución («derecho de sufragio activo» por «derecho de sufragio activo y pasivo»). En septiembre de 2011 se añadió al artículo 135 un «freno a la deuda».

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